José Joaquín Brunner analizó Reforma a la Educación Superior en el 32° Coloquio Interdisciplinario

En la instancia, organizada por la Facultad de Educación UDP, el académico expuso sobre los costos que significa la búsqueda de la gratuidad universal y dio algunas alternativas al sistema.

José Joaquín Brunner, reforma

El académico José Joaquín Brunner expuso en la Facultad de Educación UDP.

En el marco del 32° Coloquio Interdisciplinario de la Educación, organizado por la Facultad de Educación de la Universidad Diego Portales, el académico José Joaquín Brunner analizó el Proyecto de Reforma de la Educación Superior impulsado por el Gobierno.
En la instancia, el Director del Doctorado en Educación Superior CPCE-Leiden y de la Cátedra Unesco de Políticas Comparadas de Educación Superior, con sede en la UDP, comenzó explicando en qué consiste la definición de gratuidad universal y los fundamentos del proyecto.
“Lo fundamental de la reforma iba a consistir en un proceso de desmercantilización de nuestra educación superior. Dicho de otra forma, se trataría de sacar a la educación superior del mercado y sacar el mercado de dentro de la educación superior”, comentó.
Además, se refirió a un punto que no forma parte del debate ni de la propuesta del Gobierno, pero que a su juicio de igual forma es importante considerar: los resultados de la evaluación de competencias de adultos (PIAAC) de la OECD.
“La calidad de nuestra educación superior está por detrás de lo que rinde una persona con secundaria en la mayor parte de los países de la OECD, pero en realidad ese no es un problema de la educación superior, sino de todo lo que ocurrió desde el día cero menos nueve meses hasta el día en el que las personas entran a la educación superior”, dijo.
En relación al costo que significará la gratuidad universal, el académico explicó que si el Estado dispone actualmente el 1% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que va a tener que invertir mañana será un 1,5% más, lo que equivaldría a $3.600 millones que se deberían agregar a los $2.500 millones que ya se invierten en Educación Superior.
Respecto a este punto, Brunner aseguró que “ningún país del mundo ha dicho ‘yo voy a financiar todo, incluidas todas las instituciones privadas’. Eso no existe, los países que tienen mucha educación privada, como Corea, Japón, EEUU, nunca se les ha ocurrido plantear ‘yo quiero tener gratuidad universal’”.
Otro ejemplo que remarcó fue el de países como Brasil, donde se financia gratuidad solo para las universidades del Estado, aportando con algún tipo de ayuda al resto de las instituciones, que son privadas.
Finalmente, el profesor titular UDP dio una serie de alternativas respecto a cómo abordar la reforma al sistema. La primera es la mantención del statu quo, donde no se llega a legislar o se separa el proyecto por materias, por ejemplo, la institucionalidad.
Otra alternativa es que la gratuidad se legisle como única pieza, donde lo importante es mantener el eje, que es la gratuidad, y seguir de forma intrincada al futuro, aunque con un objetivo fijo, mientras que una tercera opción es tener un sistema donde haya un ingreso gratuito, pero pagando al egreso en impuestos, por ejemplo.
La última alternativa que planteó el académico es seguir buscando la gratuidad universal, pero comenzar utilizando el sistema ocupado en gran parte de América Latina, que es dar primero gratuidad a las universidades del Estado.